domingo, 7 de marzo de 2010

habemus albergus

Ayer, por ejemplo, se me ocurrieron alrededor de quince cosicas mientras me dormía en la jodida calle, como las bolsas de basura esperando al camión a las 2 de la madrugada, de un sábado maléfico. Pues eso, me acordé de millones de cosas, que deberia haberlas escrito aunque sea en los borradores del móvil, pero no tenía fuerza ni para eso, sobadisima, alcoholizada.

Si ahora mismo recordase al menos la mitad de las cosas que pensé anoche, podría hacer algo muy grande... pero sera cuestión del destino, de que no será hoy el dia en el que haga algo molón, algo que marque de verdad.
Conclusión: De ahora en mas llevaré una libretita y si no tengo lapicero, escribiré como he hecho tantas veces con el lápiz de los ojos, y claro moderar lo que se ingiere, siempre.

2 comentarios:

Campbell dijo...

Yo llevo libretita por consejo de una amiga desde hace dos semanas xD

De todas formas es mas bonito el recuerdo ebrio que la realidad sobria...

Marianna dijo...

Si el recuerdo ebrio existiera... seríamos mas artistas de lo que aparentamos ser. Estaria muy guapo!
Ya me dejaras tu libreta para apuntar algo que se me ocurra, ya que seguramente a mi se me olvide siempre, o nunca tenga quizá.