miércoles, 9 de noviembre de 2011

Sr Gris

Fumaba silencioso en la terraza, en calzoncillos de colores, a rayas, escoceses o lisos, lo cierto es que casi nunca eran lisos. En los pies llevaba esas zapatillas de andar por casa que se renovaban cada dos o tres años. A mi me quedaban grandes. La música siempre la ponía yo. 
Sus ojitos medio fumados, medio enamorados. Su boca pequeña y su nariz... su perfecta nariz.
Nunca me negó nada, nunca me dijo que no a nada, y nunca me volvió a decir que me amaba, pero siempre siguió portándose tan bien conmigo como siempre, o incluso mejor. Nunca me alzó la voz, o me trato con desprecio, incluso cuando mas me lo merecía. Es la perfección personificada, o al menos ese retrato suyo tengo yo en mi cabeza. Siempre estuvo seguro de todo lo que hizo en su vida, por muy infeliz o feliz que fuera.
Siempre que partíamos una chocolatina me daba el trozo mas grande a mi. Y el ultimo tiro del cigarrillo también, el último mordisiquin de una hamburguesa o algo que estuviera muy rico, era mio.
Su único defecto pasa desapercibido por quienes le conocemos, y quienes no le conocen le reconocen por ello. Es una tontería. 
Creo que el mundo podría separarme de todo, absolutamente de todo, podría quedarme sola en medio de la nada, pero siempre tarde o temprano, aparecerías tú, aunque no quisiera, tú estarías allí. 


martes, 6 de septiembre de 2011

Federico.

 Era un niño callado, rubio, ojos marrones los días grises, y verdosos los soleados. 
Siempre iba vestido con una chaqueta verde, y engañaba a mi madre diciéndole que venia a jugar con mi hermano, pero a Bruno le parecía un completo imbécil. 
A mi me fascinaba, estaba completamente enamorada de ese chico. Venia a casa y en vez de jugar al fútbol con mi hermano, jugaba conmigo a las Barbies, o a las muñecas. Era el hombre perfecto.
Su madre lo traía hasta mi casa en una especie de 4x4. Hablaba un rato con mi madre y se iba, volvía a recogerle siempre algún hermano o hermana suya mayor. 
Era tímido, y simpático, aunque un poco raro. En clase todos se reían de el, pero a mi me fascinaba. Me encantaba ese chico. Eramos unos niños, pero me gustaba cuando venia a mi casa algún domingo y se ponía a jugar conmigo con las barbies o los playmobil en el lavabo haciendo como si fuera una piscina.

Luego no se que pasó, se acabó, como se acaba todo en esta vida, no recuerdo ni como, ni cuando, ni porqué. Las cosas se nos olvidan, y nos queda lo bueno, por mas que hayan pasado mas de diez años y esta historia sea una tontería. 

¿Quien no se enamoró con nueve años de su amiguito que no sabia jugar al fútbol y jugaba contigo a las chorradas que tu querías?

Ten nueve años y enamorate, es la edad perfecta; cuando de verdad sepas quien eres, ya no recordaras aquello. 

domingo, 4 de septiembre de 2011

Waiting in Macondo.

El origen de lo que conocemos, no siempre es lo que pasados los años nos convence. Lo primero no es mejor por ese simple detalle. No puedes con todo.
No funcionamos igual siempre y no hay dos situaciones en las que puedas decir "Puedo con esto y mas".
Porque a veces simplemente no puedes y sientes que no sabes si podrás  algún dia.
Deshinibete de todo, vete de aquí.Pruébalo todo. Desde lo más ligth hasta lo más duro y que no puedas más
Sal corriendo y llega hasta donde tus piernas no respondan ya. Comprate todo lo que quieras y come hasta reventar. Haz todo lo que hasta hoy no habias hecho jamás. Négate hasta que los nudos se deshilen. Ten un recuerdo intacto de todo, de cada momento. Espera sentada en un banco frente a un reloj y cien años de soledad detrás tuya. El tiempo no pasa.
No se ha acabado el mundo. Los nudos no se pueden quemar. Pero hay veces que no puedes más.

martes, 3 de mayo de 2011

Coincidencias

No se si es por lo que hay o por lo que falta aquí, pero es una coincidencia muy remota.  Y me tiene loca.

sábado, 23 de abril de 2011

jueves, 21 de abril de 2011

Suicida.

A veces pienso en tirarlo todo, en darle la vuelta a todo, y en empezar de nuevo. A veces pienso en locuras y en ricuras, y me vuelvo loca, pero no rica.
A veces hago rarezas, y pienso en hacer muchas mas. Pero no.
Luego me tranquilizo,y dudo si lo hubiera hecho, quizá habría salido bien, o a lo mejor no.

martes, 18 de enero de 2011

Mañana será un nuevo punto de partida

Sólo estoy sola y busco algo que me está esperando, algo que me lleve a alguna parte, a ninguna parte.

A veces pienso que este blog es basura. Y a veces lo es.
Digamos que me apetece escribir. Estoy perdida, si, ¿y qué?, todos nos perdemos alguna vez, ya me encontrare supongo. Y si no me encuentro ya me perderé hasta el fondo y creeré que ese estado es el normal, el de perdición.
Estar perdida no significa no saber lo que quieres, en mi caso, significa no saber llevar a cabo lo que quieres. Y es complejo, te expulsan del trabajo, dejas de estudiar, subes un par de kilos, comes a saco, bebes del vaso de cualquiera, dejas de hacer la cama, de doblar o planchar tu ropa... de tener un orden en tu vida. Supongo que hoy llega el momento de darle orden a mi vida, supongo que dejaré de lado la filosofia de "para que voy a hacer la cama, si se va a deshacer ahora mismo".
Menos mal que entre tanto caos, siempre hay algo que es seguro. Y es eso quizá, lo que me da pie a decir: "pues no se esta tan mal aquí" (si tú estás a mi lado)