lunes, 15 de octubre de 2012

Crónicas de un CD sucio de cocaína.

A mi me da igual lo que sea... No me importan sus malas costumbres ni sus manias, ignoro por completo esos zapatos que usa y su mal ojo para las tallas de esas camisetas que compra. No me importa que tome drogas o sea un poco alcoholico, me hace gracia porque asi me quiere mas. Me importa una mierda su desorden y todo el polvo que acumula sin ningun tipo de pudor, de echo creo que eso me da toda la confianza que el no me da. Sin embargo, me encanta cuando marca el ritmo de un tema con su pierna, moviendo el talon del pie, y su rodilla dentro de esos horrorosos y gastados vaqueros llevan la melodia a la perfeccion. Y yo, a su lado, insulsa, alucino. Asi es, un mal hombre, la tipica persona equivocada, ese al que sus amigos adoran porque, bueno es adorable, su inmadurez asi le hace, y por eso dan ganas de quererle a rabiar. Me da igual como era, como es, y me daria igual que fuera todo eso si yo estoy sentada a su lado intentando ver alguna pelicula sin quitarle ojo de encima, porque cuidado que cuando esta precioso no se como disimular lo loca que me puede llegar a volver...

domingo, 29 de abril de 2012

Cama.

Antes de estar aquí abrazada a tus sabanas he sido muchas cosas.
He abrazado muchos perros mojados. He escuchado cientos de emisoras decodificadas, y he cometido mil errores. El primero dejarte ir aquella vez.
De cualquier manera, pienso friamente en ello, y creo con sinceridad que necesitaba todas esas trincheras para por fin querer pasar toda mi vida frente a las olas de tu playa. Frente a ti.
He hecho todo lo malo que se puede hacer, experimentado todo lo que quería, y ya no quiero mas.
Ya no quiero aprender más del mundo sucio que está ahi. Hoy y para siempre quiero aprender de ti, de tu pelo medio cobrizo por el sol, de tu perfecta nariz, y tus labios, de la forma en la que lias un cigarrillo, y tu risa. De tus comisuras, y tus ojos fumados.
De perdernos paseando, de ser nosotros. Quiero irme a que se me caiga la baba durmiendo en tu almohada.

domingo, 18 de marzo de 2012

Piña con atún y mayonesa.

Si pudiera volver al pasado, cambiaria unicamente una cosa. A partir de ese momento todo lo que hice fue un error. Me arrepiento profundamente de haber intentado hacer las cosas bien en su momento. De asumir responsabilidades, o de luchar por imposibles. Lo bonito de todo esto es que ya no volverá a pasar. Y que en algún sitio hay una persona por la cual voy a pelear contra el mundo entero si hace falta.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Sr Gris

Fumaba silencioso en la terraza, en calzoncillos de colores, a rayas, escoceses o lisos, lo cierto es que casi nunca eran lisos. En los pies llevaba esas zapatillas de andar por casa que se renovaban cada dos o tres años. A mi me quedaban grandes. La música siempre la ponía yo. 
Sus ojitos medio fumados, medio enamorados. Su boca pequeña y su nariz... su perfecta nariz.
Nunca me negó nada, nunca me dijo que no a nada, y nunca me volvió a decir que me amaba, pero siempre siguió portándose tan bien conmigo como siempre, o incluso mejor. Nunca me alzó la voz, o me trato con desprecio, incluso cuando mas me lo merecía. Es la perfección personificada, o al menos ese retrato suyo tengo yo en mi cabeza. Siempre estuvo seguro de todo lo que hizo en su vida, por muy infeliz o feliz que fuera.
Siempre que partíamos una chocolatina me daba el trozo mas grande a mi. Y el ultimo tiro del cigarrillo también, el último mordisiquin de una hamburguesa o algo que estuviera muy rico, era mio.
Su único defecto pasa desapercibido por quienes le conocemos, y quienes no le conocen le reconocen por ello. Es una tontería. 
Creo que el mundo podría separarme de todo, absolutamente de todo, podría quedarme sola en medio de la nada, pero siempre tarde o temprano, aparecerías tú, aunque no quisiera, tú estarías allí. 


martes, 6 de septiembre de 2011

Federico.

 Era un niño callado, rubio, ojos marrones los días grises, y verdosos los soleados. 
Siempre iba vestido con una chaqueta verde, y engañaba a mi madre diciéndole que venia a jugar con mi hermano, pero a Bruno le parecía un completo imbécil. 
A mi me fascinaba, estaba completamente enamorada de ese chico. Venia a casa y en vez de jugar al fútbol con mi hermano, jugaba conmigo a las Barbies, o a las muñecas. Era el hombre perfecto.
Su madre lo traía hasta mi casa en una especie de 4x4. Hablaba un rato con mi madre y se iba, volvía a recogerle siempre algún hermano o hermana suya mayor. 
Era tímido, y simpático, aunque un poco raro. En clase todos se reían de el, pero a mi me fascinaba. Me encantaba ese chico. Eramos unos niños, pero me gustaba cuando venia a mi casa algún domingo y se ponía a jugar conmigo con las barbies o los playmobil en el lavabo haciendo como si fuera una piscina.

Luego no se que pasó, se acabó, como se acaba todo en esta vida, no recuerdo ni como, ni cuando, ni porqué. Las cosas se nos olvidan, y nos queda lo bueno, por mas que hayan pasado mas de diez años y esta historia sea una tontería. 

¿Quien no se enamoró con nueve años de su amiguito que no sabia jugar al fútbol y jugaba contigo a las chorradas que tu querías?

Ten nueve años y enamorate, es la edad perfecta; cuando de verdad sepas quien eres, ya no recordaras aquello. 

domingo, 4 de septiembre de 2011

Waiting in Macondo.

El origen de lo que conocemos, no siempre es lo que pasados los años nos convence. Lo primero no es mejor por ese simple detalle. No puedes con todo.
No funcionamos igual siempre y no hay dos situaciones en las que puedas decir "Puedo con esto y mas".
Porque a veces simplemente no puedes y sientes que no sabes si podrás  algún dia.
Deshinibete de todo, vete de aquí.Pruébalo todo. Desde lo más ligth hasta lo más duro y que no puedas más
Sal corriendo y llega hasta donde tus piernas no respondan ya. Comprate todo lo que quieras y come hasta reventar. Haz todo lo que hasta hoy no habias hecho jamás. Négate hasta que los nudos se deshilen. Ten un recuerdo intacto de todo, de cada momento. Espera sentada en un banco frente a un reloj y cien años de soledad detrás tuya. El tiempo no pasa.
No se ha acabado el mundo. Los nudos no se pueden quemar. Pero hay veces que no puedes más.

martes, 3 de mayo de 2011

Coincidencias

No se si es por lo que hay o por lo que falta aquí, pero es una coincidencia muy remota.  Y me tiene loca.